A veces me equivoco al sentir. A veces creo que quiero un mundo a una persona, y lo escribo, y al día siguiente la aborrezco. Y aunque ya hace días que Eloy sigue otro camino diferente al mío, es ahora cuando me doy cuenta que no puedo sino odiarlo. Es otro más, otra persona que aparenta, que no es él mismo, que tiene vergüenza de lo que le gusta hacer y por ello no lo hace.
Todas las personas son iguales, todos somos iguales.
Quiero salir de esto.
Quiero salir contigo, Saúl.