29.10.11

Huyamos a escribir la historia.

Si te quisiera solo un poco más explotaría. Haría BUM! y todas mis vísceras mancharían la pared. Mi corazón late muy rápido y muy fuerte por ti, cada vez que recuerdo momentos juntos, cada vez que mi mirada se cruza con la tuya, y tú sonríes, y haces algo para que yo también lo haga. Me has vuelto una blanda. Se me ve en la cara que las cosas no me van muy bien pero contigo todo cambia. Contigo todo es como todo se hubiese dado la vuelta y, aunque llueva, brilla el sol más confortable del mundo. No imaginas lo bien que estoy abrazada a ti. Es como si, por fin, hubiese encontrado mi sitio en este mundo extraño que lo único que me había dado hasta ahora eran enfados y lágrimas. Por fin encajo. Gracias a ti, encuentro que todo llega.
Gracias por estar ahí, aun sin saber qué decir. Gracias por estar ahí, porque sé que es difícil entenderme, y aún más soportarme. Gracias por hacerme reír con cada palabra y alegrarme con cada recuerdo. Por hacer que las semanas no sean tan largas.
Gracias, Saúl, porque aunque tú no lo sepas eres el único que ha conseguido sacarme de toda la tristeza. Has conseguido lo que nadie: levantarme en contra de mi voluntad, hacerme ver que el mundo puede ser de color de rosa. Darme un motivo, aunque sea solo uno, para seguir luchando. Darme esperanza.
No sabes bien lo que sería de mí sin ti.
No sabes bien que no sería nada, absolutamente nada.