30.3.11

La primavera trompetera ya llegó.

Un bosque mucho más verde que los demás a causa de su Sol particular.
Una persona sin nada de especial capaz de sonreír únicamente cuando esa sonrisa que ama se hace realidad. 
Alguien que dejaría todo por acabar con los fantasmas que le acosan y lanzarse de cabeza al océano de tus ojos. 
Ayúdame, no me dejes nunca sola.
Prometo no abandonarte más.
...

27.3.11

Calla.

Piensas que soy una persona antipática pero no tienes ni idea, no puedes ni imaginarte a dónde puedo llegar, no conoces mi límite. No me conoces a mí. No sabes lo que soy capaz de hacer cuando alguien me molesta, no sabes todo lo que daría por las personas que me importan. No sabes nada.


Cruzaría el océano a nado por esa sonrisa con la que sueño todas las noches, pelearía lo que hiciese falta por volver a besar sus labios una y otra vez. No importa lo que se interponga, no importan las dificultades. Sólo tú y yo, y las ganas que nos tengamos. Y tus ojos marrones cálidos que cuesta dejar de mirar.


Hablaría contigo hasta quedarme afónica y gastar el resto de mis palabras. Sólo por oír tu voz, para oírte reír, para saber que sigues ahí. Te necesito Jorge, necesito que estés conmigo siempre. Siento lo qe hago a veces, siento equivocarme tanto. Pero estoy aprendiendo, lo sabes, sabes que eres lo más importante de este mundo que contigo es mucho más brillante.


Que por fin ha llegado la primavera, y aunque tú hace ya muchos meses que me alteraste la sangre pero por favor, nunca dejes de hacerlo.


Te amo mi pequeño.

13.3.11

Te echo de menos sin irme.

Sabes que nadie te querrá como yo, nunca. Quizá te de más besos por minuto de los que yo te doy, quizá se quede hasta tarde en tu casa viendo películas de amor, o simplemente mirándote sin decir nada. Quizá te diga te quiero cada vez que necesites escucharlo, quizá. Quizá te diga que te quiere más que nadie nunca. Pero no es cierto.
Nadie te morderá cuando está aburrida para que le hagas caso, nadie hará peleas mortales a muerte contigo y no se rendirá nunca, con nadie te vas a enfadar medio en broma medio en serio cuando esté medio borde medio tonta durante días enteros y luego la perdonarás porque vendrá llorándote. Nadie te dirá que te quiere después de que le des un cigarro solo para que pienses que es por el cigarro aunque en el fondo sabes que es porque te quiere de verdad.
Nadie lo hará, Jorge. Y yo no quiero hacerlo si no es contigo. No quiero volver a vivir todo esto si no es contigo. No me dejes nunca.

6.3.11

Días de sol.

Aunque llueva, incluso aunque nieve. Días de sonrisas y de calor, días de besos, de qué tal, de muy bien, de genial e inmejorable. Días de quererte sin pararme a descansar. No hay respiros en esto, no me tomo ni un momento. No lo necesito.
Lo único que necesito ahora es tu boca.
Que si en más de un segundo me falta, me afecta.

2.3.11

Díficil quererte cuando estás tan lejos.


Estoy escribiendo esto sentada sobre la arena, mirando el horizonte. Mi cabeza está llena de preguntas sin respuesta. Preguntas que tú no quieres responder, o que quizá no puedas. Preguntas estúpidas.
¿Algún día me quisiste?
La brisa del mar mojando mis pies, tan fría como tu mirada.
Supongo que no, que para ti no fui más que un buen rato. Quizá ni siquiera tan bueno. Nunca me gustó esa costumbre tuya. Ya sabes, la de jugar con las personas. Ahora que la siento en mis huesos me gusta todavía menos.
¿He dicho que mi cabeza estaba llena de preguntas? Miento. En mi cabeza hay muchas cosas más, abriéndose paso entre aquellas cuestiones absurdas que nunca responderás. Allí se esconden las dudas, la decepción, el miedo, la rabia… y ese sentimiento que es una mezcla de todos ellos, el más insoportable. El que está al fondo de todos los demás, escondido y oculto. El que me odiaba por seguir sintiendo. El amor.
Un suspiro entrecortado, y una lágrima que cae, como tantas otras habrían caído, sobre la arena. Sin pena ni gloria. Sin que a nadie le importe. Sin ninguna distinción entre todas las anteriores. Como yo para él, sólo una más. Y una ola de mar que impasible se la lleva.
Al igual que tú has decidido acabar con todo esto, como si no pasara nada. Ahora tú estarás en el cine viendo cualquier tontería, o quedando con cualquier chica preciosa que te haga sonreír, o patinando por el parque, o limpiando el coche de tu padre. Yo qué sé, en realidad no importa lo que estés haciendo, eres feliz y punto, sin pensar siquiera lo que has causado. O quizá sabiéndolo y disfrutándolo, quién sabe.
Yo, desde luego, he dejado de saber.
Una gaviota zambulléndose en el mar, en busca de comida. Barcos meciéndose con las olas. La calma.
Un suspiro.
De pronto, todo cesó. Todos las dudas, todas las preguntas. La última lágrima resbaló hasta mis vaqueros. Mi interior se volvió como aquel mar silencioso, como aquellas olas monótonas y suaves. Todo volvió a la tranquilidad. Las preguntas seguían sin respuesta, las dudas seguían sin solución.
Pero ya habían perdido toda importancia. Como él.
Un nuevo suspiro, y mi cuerpo se tumbó sobre la arena. Crujiente, agradable.
Y las pocas preocupaciones que seguían rondando mi mente se las llevó la brisa. La dulce brisa marina.
Y, por fin, una sonrisa.
No te necesito.

Mami yo no quiero solamente un chance,

quiero tenerte a mi lado por siempre...

1.3.11

Una llama que cuánto más soplas para apagarla más prende.

(Por suerte)

En los días que creo que todo funciona mal debes saber que él es el que estará allí. Sin pedir nada, sin replicar nada. Simplemente allí para cuando estés sola, para cuando te canses de amores en almíbar. Para salar, para volverte ácida, para llorar a veces cuando sientes que necesitas que alguien te haga daño. Cuando necesites una sonrisa, o entenderte, o simplemente disfrutar sabiendo que eres querida y dudándolo a veces.
Porque él es así, tienes que suponerlo todo, tienes que saberlo todo.
Porque sólo una o dos veces al año te dirá que te quiere, que le importas.
Que estará siempre contigo.
No te apagues nunca.