23.2.11

Presa de ti.

Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien

cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;

alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina

por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,

y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu 
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor, 
la única libertad que me exalta,
la única libertad por que muero


20.2.11

...

Pues resulta que... que sí.
Que sí que puedo vivir sin ti.
Que lo que ya no aguanto más es vivir contigo.

19.2.11

.

Sí, sí que lo sé.
Sé que sigues en mí como un parásito del que no quiero deshacerme. Que corres por mis venas como sangre, que vivo en tu permanente recuerdo. Sé que mi vida sería mejor, más fácil, si tú estuvieses conmigo. Que sería mil veces más bonita, más de mil. Que nunca más lloraría, que nunca más habría dudas.
Pero hemos nacido en el lugar equivocado, ¿verdad?
Pero no importa.
Créeme, mi vida, a mí no me importa.