24.4.11

:(

Ya basta de negar algo evidente. Quizá no me aporte nada, quizá me haga llorar, quizá no me quiera. Quizá sí. Pero yo no puedo otra que perdonarle cada una de sus mentiras, excusas y días malos. No puedo hacer otra que soñar con dormir abrazada a él, aunque él lo único que diga una y otra vez sea "suéltame".
Me siento estúpida cada vez que creo que me quieres y me decepcionas, me llena como nada el saber que estás ahí, aunque sólo sea a veces. Te quiero, cuando te pierdo y cuando te gano. Y, aunque me gustaría, no hay más.

3.4.11

Pretendías que me sintiese mal siendo tú el héroe, cuandono eres más que otro idiota como yo, otro desesperado que no sabe que tiene en la cabeza, que jamás logró calmar su huracán. Las palabras ya he aprendido que no sirven para nada, que valen los gestos. Que vale, que quizá soy una muy mala novia, y una muy buena amante. Pero tú, tú eres... no sé. Tú eres como yo. Tú eres casi peor.


Es cierto que dos no se besan si uno no quiere, y yo lo he aceptado. Yo lo sé, yo sé que quise, yo sé que aún tengo dudas si todavía quiero. Pero al menos tengo cojones de admitirlo. Tú, después de criticarla, de decir de odiarla, de saber todo el daño que me ha hecho... tú me haces esa putada y me la escondes. Y me haces sentirme mal, una puta mierda, una mala persona. No justifico lo que hice, pero no te perdono esto.


No te perdono tu cobardía, Jorge, digas que me quieres o digas que me odias. Porque dos no se besan si uno no quiere. Y si quisiste besarla, al menos admítelo, y afronta las consecuencias. No te escondas.

Sergei.

Yo sé que ellos no tienen ni idea, que no te conocen, que sólo te conozco yo. Que en realidad no eres como quieres aparentar, que tienes un fondo que ninguno se molesta en ver, que nadie ha rascado hasta hacer sangre. Pero yo lo voy a conseguir, porque yo sé que lo mereces, porque me da igual lo que me digan, porque sé lo que hago. Y lo último que necesito es que cuiden de mí.
Gracias por de vez en cuando recordarme que no eres como todos, ni como los demás creen. Gracias por venir. Y por apoyarme, y por ni irte nunca. Gracias por todo.


Aunque no vayas a leerlo nunca.

Mi explosión.

Lo cierto es que siempre he podido cuidarme sola, es lo que creo que no entiendes. No quiero que estés conmigo como un padre, ni como alguien a quien necesito por interés. No necesito tus consejos para vivir, ni tu fuerza, ni nada. No necesito que me metas en una jaula y me protejas, no quiero eso. Quiero ser un pájaro libre sin encerrar, quiero hacer lo que me apetezca a cada momento, simplemente.


Y si de verdad tú eres lo que me apetece, estaré contigo. Aunque tú te canses de mí, seguiré ahí hasta que yo me aburra. Pero no pretendas ponerme un bozal, porque cuanto más acorralada me siento, más ansío la libertad. Más la echo de menos, más la necesito. Más odio y repelo a quien me la ha quitado.


Lo siento por ser así, lo siento. Pero no puedo hacer otra cosas, necesito hacer lo que en los huesos siento. Lloraré cada vez que te vea triste, pelearé contra lo que sea, contra quien sea. Pero no me pidas que me prive de lo único que por naturaleza necesito.