Ya basta de negar algo evidente. Quizá no me aporte nada, quizá me haga llorar, quizá no me quiera. Quizá sí. Pero yo no puedo otra que perdonarle cada una de sus mentiras, excusas y días malos. No puedo hacer otra que soñar con dormir abrazada a él, aunque él lo único que diga una y otra vez sea "suéltame".
Me siento estúpida cada vez que creo que me quieres y me decepcionas, me llena como nada el saber que estás ahí, aunque sólo sea a veces. Te quiero, cuando te pierdo y cuando te gano. Y, aunque me gustaría, no hay más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
e'cribe tu coment loqui