Si pudieses por un momento meterte en mi mente, saber lo que pienso, lo entenderías. Entenderías por qué eres tan especial para mí, entenderías que absolutamente todo lo que hagas va a gustarme y que tus gestos son para mí diferentes a los de todo el mundo. Entenderías el por qué de las cosas. Entenderías lo mucho que te quiero. Y jamás volverías a tener miedo de que te dejase algún día, porque verías que no es posible.
Nunca me cansaría de ti.