No te imaginas lo que significas para mí, no sabes... no sabes nada. Pero algún día te contaré todo esto, verás que es cierto, que una vez me equivoqué pero lo mejor que he hecho mi vida ha sido rectificar y pedirte perdón. Porque eres la persona al lado de la cual imagino mi vida en un futuro. De verdad. Porque sé que todos mis días serían distintos. Porque brillas con luz propia, porque te sitúas en extremos tan opuestos que casi no me puedo creer que existas. Porque haces las mayores gilipolleces del mundo, eres capaz de ponerme roja de vergüenza con tres palabras, y a la vez eres tan listo e inteligente que nunca dejas de sorprenderme. Desde que te conozco mi vida es radicalmente distinta, y ya no hay más días malos ni tristes. Porque tú siempre tienes esas palabras tontas que me sacan mil sonrisas. Porque te quiero, Saúl. Y quiero que dentro de veinte, cincuenta, o setenta años sigamos juntos. Para hacer carreras de silla de ruedas, ver películas extrañas, comentar libros aún más raros e ir de tiendas para que le digas a la dependienta que quieres devolverme porque no te quedo bien. Y que me sigas llamando cariño y nena, y que cuando te llame maricón muerdealmohadas me llames zorrón. Eres tan especial que jamás de los jamases quiero perderte. Eres único. ÚNICO, cielo.
Y te quiero más que a nada.