Me gustaría escribir pero me tiemblan las manos. Por hoy creo que ya te he abierto el corazón lo suficiente.
Aunque aun me quedan muchas cosas por compartir contigo. Cosas infinitas e inmateriales. Dios, no tengo ganas pero mis manos se mueven sin pensar. Recuerdo tu sonrisa y se me ilumina el alma. ¿Por qué sonríes? Porque sí, ¿y por qué no? ¿Y cómo no hacerlo, si él existe?
Si ese es motivo más que suficiente como para que siga respirando, como para que mi corazón siga latiendo. Estás en la luz del sol, y en el frío de la calle, y en cada esquina. Esta tu olor en mi ropa, y en mi pelo. Está el humo de tus cigarros en mis pulmones y tu sabor en todo mi cuerpo. Quiero estar contigo y es una tortura no poder estar las veinticuatro horas del día a tu lado. Una tortura cada despedida. Me quedo en blanco al recordar cada beso, no sé cómo describirlo.
Somos como dos luces, brillando a la vez aunque pocos lo vean. Los ciegos no pueden apreciarlo, lo que pueden pronto se quedan cegados. Qué dolor sienten por no quererse como nosotros, ¿cierto? Me falta el aliento cuando estás cerca, cuando he pasado dos segundos sin verte y vuelves a aparecer. Cómo cuesta cerrar los ojos cuando estoy contigo, qué difícil abrirlos cuando te sueño.
Somos dos árboles enredados, enredadas las raíces y las ramas, enredados hasta hacerse uno. Para toda la eternidad sin separarse, ¿te imaginas? Bebiendo de tus besos e ignorando el sol. ¿Qué mierda de estrella es esa comparada contigo? Nada, un cigarro a punto de consumirse. Somos aire que los demás no respiran porque se intoxicarían, hechos de un componente raro y diferente. Somos nada para quien no importa, eres el todo sin el cual estoy sola.
Me daba miedo depender tanto de una persona, ¿sabes? Porque siempre que lo hacía mis sentimientos se quedaban solos, de pie aguantando vendavales, me moría de frío mientras que ellos no se daban cuenta. siempre he intentado ser fría, pero fallo. Acabo rindiéndome y ellos me ganan la batalla.
Pero esto no es una batalla, por fin. Esto es un paseo junto a la playa, dos personas calentándose frente a una hoguera, un paisaje precioso que nunca te cansas de observar. Dos corazones latiendo al compás, ¿me entiendes? Espero que sí, eres la única persona que puede..
Hoy te he dicho que quiero pasar el resto de mis noches así, contigo, y no sé si sabes bien lo que eso significa. No quiero que sea otro, no quiero volver a ver a nadie más. NADIE. Sólo tú y yo, y punto. Y querernos entre susurros y gritos, y querernos delante de la gente y a solas. Y que todo el mundo sepa que nunca más seré de nadie que no seas tú. He sido un alma libre mucho tiempo, me han hecho daño y sé que yo también lo he hecho. Pero siempre libre, siempre pensando en mí.
Ahora yo no importo, importamos nosotros.
Y a lo de más que le den.
Quiero que seas tú quien me despierte por las mañanas, o despertarte yo a ti. Quiero que mis cinco sentidos estén puestos en ti, y cogerte de la mano y no soltarte. Y ver la tele tumbados en el sofá con una manta, y besarte bajo la lluvia que yo tanto odio y a ti tanto te gusta, y mirar la luna contando mil historias. Y bañarnos juntos en una bañera enorme y... y yo qué sé, joder.
Eres tan dulce cuando te metes conmigo, tan especial.
Gracias por existir, Jorgito.
Te quiero de corazón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
e'cribe tu coment loqui