...
Quizá pienses que para mí es fácil, pero no, para mí fue increíblemente difícil decirte que tenía ganas, que quizá no te diste cuenta de lo mucho que estaba temblando... Pero te diré una cosa, en cuanto me di cuenta que eras tú, que eran tus labios, tu respiración, tu cuerpo, todo aquello se evaporó. Tú no vas a hacerme daño, lo sé. No tengo por qué tener miedo.
Jorge no puedo escribir lo que sentí porque sé que no hay palabras. Porque fue demasiado, porque no creo que exista nada mejor, porque te quiero, jolín, porque eres vida.
Te voy a echar de menos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
e'cribe tu coment loqui