Dejaría que me mintieses el resto de mi vida.
Un sentimiento horrible trepa desde mi estómago por mi garganta hasta mis ojos, y quiere explotar.
Pero no le dejo, no lo va a conseguir. No me voy a permitir llorar, esta vez no.
No ha ocurrido nada malo.
O quizá sí, pero no vale la pena. No hay nada ya que solucionar.
No hay problemas, en realidad. Todo estaba demasiado desde un principio.
Pero yo no hago más que recordar esos pequeños detalles que nadie entendería y que te hacen tan especial.
No dejo de oírte hablar de ella, de tus tonterías. De cosas serias.
No olvido tu olor, ni tu extraña sonrisa.
No puedo.
Creo que me estoy pasando.
Me estoy pillando por ti ahora,
cuando todo ha terminado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
e'cribe tu coment loqui