Estoy cansada. Es más, estoy harta. Me daba igual lo que pensasen de nosotros, de mí. Nunca la gente me ha tenido en un buen concepto, pero estoy cansada. Cansada de que me juzguen sin conocerme. Cansada de que me juzguen por mi pasado. El mundo entero se cree capaz de sacar la personalidad de alguien solo por su imagen, por algo que haya dicho un tercero. Personas creen conocerme sin haber hablado una palabra conmigo. Que os jodan si me queréis joder. No me importa lo que me digáis, no me importa si pensáis que soy la mayor zorra hija de puta que ha parido en este mundo. Quien me conoce podrá pensar de mí lo que quiera, y quizá hasta me importe. Pero vosotros podéis pensar mierda de mí, si queréis, si os sentís mejor criticándome. Quizá os haga felices eso, me la suda.
Pero no volvéis a hablar de mi relación con Jorge. Porque no la entendéis, porque nunca llegaréis a entenderla. Porque estoy hasta los mismísimos cojones de vuestras conclusiones, que creéis saberlo todo de nosotros. Que nadie sabe nada, excepto nosotros. Dejad de repetirme que es lo mejor para mí, o para él. Dejadme en paz. Nosotros somos lo que somos y lo sabemos, nosotros nos complementamos como las piezas de un puzzle a la vez que nos repelemos como dos imanes del mismo signo. Nunca lo entenderéis, nunca. No quiero volver a oír a nadie diciéndole a Jorge que soy una zorra y no debería estar conmigo. Me niego. No lo soy. NO LO SOY. No me convencéis, no le vais a hacer cambiar de opinión sobre mí. Porque me conoce mejor que nadie en este mundo, porque vosotros no habéis ni intentado cambiar unas palabras conmigo. Le habéis visto pasarlo mal, pero yo también he derramado muchísimas más lágrimas de las que os imagináis por él. Y ambos sabemos que es algo más en esta extraña relación, que estamos condenados a hacernos un poquito de daño uno al otro continuamente, que nunca sabremos que nos dirá el otro al día siguiente, que cada pelea puede ser el final definitivo. Y me da miedo de pensarlo, aunque vosotros panda de gilipollas, no penséis en ello. Me pongo a llorar de solo pensar en que voy a estar tres putísimos meses sin verte, sin oler tu pelo, sin tus abrazos, sin nuestras peleillas y lloriqueos.
De verdad, que ya quisieseis vosotros que alguien os quisiera ni la mitad que yo a Jorge. Aunque lo tendréis difícil si seguís juzgando así a las personas, sin darles siquiera una oportunidad. Yo siento pena por vosotros, de verdad. Tiene que ser duro ganarse enemigos con esa facilidad, cuando quizá si conocieseis a esas personas de las que tanto habláis os llevaríais una sorpresa.
En fin.
Jorge, te echaré de menos este verano, muchísimo.
Quiero pasar esta semana sólo contigo.
♥
Quiero ser tu perro fiel,
tu esclavo sin rechistar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
e'cribe tu coment loqui