No sé si soy yo o eres tú, pero te noto distante. Estás como en el otro lado del océano y no sé como cruzarle, no sé porque te has alejado tanto. No sé qué he hecho mal para, después de tanto tiempo, haber desaparecido. Por si acaso te digo, porque espero que lo leas, que te echo de menos. Que sigo aquí, cielo. Que estoy aquí esperando una llamada para quedar y pasar una tarde maravillosa.