27.1.12

Dime a quién le cuento esto.

Un día te encuentras perdida. No sabes muy bien qué es lo que has estado haciendo, y aún menos qué debes hacer. No sabes que te bulle dentro, no sabes si respirar o no. ¿Estoy viva? ¿sigo aquí? No sé si soy la misma que ayer, quizá la hora anterior pensaba diferente. ¿Qué está pasando?
Creo que hace un rato que no me corre sangre por las venas. Hace unos días que mi cerebro ha metamorfoseado. No comprendo qué pasa, de veras. Me estoy ahogando en preguntas que un día supe responder pero que ahora, no sé cómo, han perdido hasta el sentido. ¿Dónde están esos días de tenerlo todo seguro? ¿Qué es lo importante ahora?
Dentro de nada has de tomar responsabilidades. No sé qué es la responsabilidad, no sé qué es la madurez, no sé qué debo hacer y qué no. No sé por qué ahora hay cosas que no quiero hacer y antes me encantaban. No sé qué es lo bueno y lo malo ahora. Hace unos años lo que quería era lo bueno. Era el pensamiento y la forma de actuar más egoísta a la par que fácil. Ahora tengo en cuenta cosas que ni siquiera sé si debería tomar en cuenta.
¿Quién soy yo para hacer infeliz a alguien? ¿Quién es alguien para atarme y no dejarme volar?
Creo que empiezo a entender la madurez. Creo que es dejar de estar atado para crear tú tus propios nudos. Creo que es romper las cadenas que te ataron a las patas y cortarte tú mismo las alas para no poder escapar. Es aceptar mil cosas que nunca has querido aceptar. Es doblegarse y ser quien siempre han querido que seas.
Lo estoy haciendo, lo están consiguiendo. Soy un borreguillo más. Me encuentro fuera después de tantos años luchando, y ahora estoy perdida. No puedo vivir por mi cuenta. No sé siquiera si es lo que quiero.
Me da rabia cortarme las alas. Me duele demasiado.
¿Y si me estoy equivocando? ¿Y si así no consigo ser feliz? ¿Y si no hay más que una oportunidad?
Estoy completamente perdida. Quiero encontrar un camino, quiero una señal que me diga qué hacer, quiero no estar tan triste y confusa.  Tengo miedo de hacer y de no hacer, y de perder el tiempo parada.
No entiendo nada.
No quiero arrastrar a nadie conmigo. No quiero hacer daño a nadie. No quiero que por mi culpa haya más disputas en un mundo lleno ya de odio y tristeza. Este lugar es un asco, un verdadero asco. Y quizá todos los lugares lo son y no hay salida. Y si esto es así, ¿merece la pena? ¿Tenemos todos que aceptarlo y vivir lo mejor que podamos rodeados de mierda?
¿Es una puta solución joder a otros sólo por estar jodido?
Solo quiero desaparecer.